6/15/2011

¿Si les damos una pelota a cada chino? Derivas sobre la (no) conferencia de Gonzalo Frasca

 
“¿Si les damos una pelota a cada chino,  china ganará el mundial?”. Esta es la frase con la que Gonzalo Frasca arrancó su videoconferencia. La pregunta, aparentemente absurda, que ninguno de nosotros nos animaríamos seriamente a formular fue el conector que desnudó la miopía con la que el ejercicio de lo mismo, llámesele hábito, costumbre o panzona comodidad, nos empuja a ver lo diferencia como mera repetición. Así ocurre con el Plan Ceibal, (ejemplo con el que decidió arrancar), o Conectar Igualdad (su hermano menor argentino) cuando se los piensa a partir de la pregunta: “¿Si le damos una computadora a cada chico, entonces se van a sacar 10?” 

El tipo de preguntas que en verdad nos sumergen en el problema con la posibilidad de avizorar sus zonas no domesticadas con sus peligros y potencias creadoras son las que plantean la cuestión desde un punto de vista ecológico. Desde una ecología mediática.

¿Está bien o está mal que haya volcanes? No está ni bien ni mal, sin embargo fue a causa de un volcán que Frasca no pudo llegar a Rosario. Lo que generó la ceniza volcánica fue una modificación en nuestro ambiente producto de la cual los aviones no pueden volar, entre ellos el que tenía que traerlo hasta esta ciudad. Que los dispositivos digitales (y la web) lo inunden todo se parece más al fenómeno de la ceniza que a otra cosa. Luego del aluvión 1@1, entre otros, habrá (hay) ciertas prácticas pre instituidas que ya no podrán despegar mientras que otras comienzan a pedir pista. El newsgaming es una de ellas. Un casamiento, un híbrido entre periodismo y videojuego que está en sintonía con la dieta cognitiva de quienes han crecido en un paisaje mediático cuya espesura estuvo compuesta en gran medida de videojuegos y web. 

Como en la película Kamchatka en la que el niño aprende en una partida de TEG la idea de resitencia, a partir de sentir en carne propia una frustración real ante un débil que no se rendía; los videojuegos también encarnan ideas. Uno de los mejores ejemplos que, a mi gusto, dio Frasca en este sentido fue el la simulación "12 de septiembre" en la que el usuario tiene ante sí una mira y la posibilidad de disparar misiles,  debajo una ciudad con civiles y “terroristas”. Al poco que el usuario comienza a activar el arma experimenta la imposibilidad de eliminar a los que tienen aspecto de peligrosos sin matar ningún civil, al tiempo que los civiles vivos lloran a los civiles muertos  terminando aquellos también convertidos en terroristas.
Sirviéndose del daño colateral y la paradoja, "12 de septiembre" encarna una idea: la violencia genera más violencia. Podríamos haberlo leído en un libro o en alguna editorial de un diario online, pero no. Sentimos la impotencia en carne propia al jugarlo. El juego nos da lo empírico sin lo trascendental (Lash, 2005). 

¿Y esto que tiene que ver con el periodismo? ¿El newsgaming es periodismo? Sinceramente, esas preguntas no me parecen importantes. Lo importante es que los videojuegos son dispositivos de inmersión que encarnan ideas. Lo importante es que Ian Bogost armó para la Wired el primer  videojuego para acompañar una nota sobre el “modelo de negocios” de los piratas de Somalía. Lo importante es que estamos viviendo una época interesante y que  la ontología y moral periodística a algunos creativos los tiene sin cuidado

Dice Nietzsche: “No existen fenómenos morales, sino sólo una interpretación moral de los fenómenos…”. El newsgaming tiene que ver con eso. Tal vez algún día un periodista gane un campeonato mundial de videojuego :D

Gonzalo Frasca:

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